Ficha de Google ordenada
Categoría correcta, áreas de práctica como servicios, horario real, fotos del estudio y respuesta a todas las reseñas. En un negocio local con oficina, el mapa reparte más llamadas que la web entera.
Marketing jurídico · Lima, Perú
Quien busca un abogado no está comparando precios: está resolviendo un problema que le quita el sueño y quiere saber a quién puede confiárselo. Trabajamos la ficha de Google, el posicionamiento local y el contenido que genera esa confianza antes de la primera llamada.
Porque la decisión es de confianza y no de precio. En casi cualquier otro sector el cliente compara opciones y elige la más conveniente; con un estudio jurídico, la persona llega asustada, con un plazo encima y sin saber distinguir a un buen abogado de uno malo. Elige a quien le transmite que ha resuelto antes un caso como el suyo.
Eso cambia dónde se juega el trabajo. La búsqueda casi siempre es local y urgente —«abogado laboral en Lima», «qué hago si me despiden»— y se resuelve en el mapa antes que en la web: la ficha de Google, con sus reseñas y su categoría bien puesta, decide más llamadas que la portada. Es lo primero que ordenamos.
Y cambia el contenido. Una página que explica con claridad qué hacer en las primeras 48 horas de un despido capta a alguien que necesita un abogado hoy. Un artículo genérico sobre «la importancia del derecho laboral» no capta a nadie. Escribimos lo primero.
Qué trabajamos
Categoría correcta, áreas de práctica como servicios, horario real, fotos del estudio y respuesta a todas las reseñas. En un negocio local con oficina, el mapa reparte más llamadas que la web entera.
Laboral, familia, penal, civil, notarial y corporativo tienen consultas, urgencias y clientes distintos. Una sola página de «servicios legales» no compite con ninguna de ellas; seis páginas específicas sí.
Qué hacer, en qué plazo y con qué documentos. Ese es el contenido que lee alguien con un problema encima, y el que hace que te llame a ti y no al siguiente resultado.
Montamos el circuito para pedirlas sin incomodar al cliente y respondemos todas, también las malas. En un servicio de confianza, la reseña es la prueba que sustituye a la recomendación de un conocido.
Buena parte de estas búsquedas se hacen desde el teléfono y en un mal momento. Si la web tarda o el teléfono no se puede pulsar, la consulta se va a otro estudio.
Contamos llamadas, WhatsApp y formularios enviados, no visitas. Un reporte que celebra el tráfico y no dice cuántas consultas entraron no sirve para decidir nada.
Cómo trabajamos
Qué áreas quieren llenar, cuáles ya funcionan por recomendación y de dónde llegan hoy las consultas. Sin eso, cualquier plan es genérico.
Es lo más rápido y lo que más mueve. Categoría, servicios, fotos, horario y reseñas antes de tocar una sola línea de la web.
Empezando por la que el estudio quiere llenar, no por la que más se busca: no sirve traer casos que no se quieren tomar.
Publicación repartida en el tiempo. Un estudio que publica veinte artículos en una semana no parece más solvente, parece automatizado.
Cuántas entraron, por qué área y por qué canal. Y qué cambia el mes siguiente.
Preguntas frecuentes
En 3R Core se cotiza con los mismos precios publicados que el resto de servicios: posicionamiento SEO S/1,800 al mes, gestión de Google Ads S/1,800 al mes más la pauta, y página web desde S/1,800. No cobramos una tarifa distinta por ser un estudio jurídico. Precios netos en soles, sin IGV y sin contratos forzosos; puedes calcular el estimado de tu caso en nuestro cotizador.
La ficha de Google, casi siempre, y por un margen amplio. La mayoría de búsquedas de abogado son locales y urgentes, y se resuelven en el mapa: la persona ve tres estudios con sus reseñas y llama. Por eso empezamos siempre por la ficha, aunque la web esté por rehacer: es lo que da resultado antes.
La publicidad de servicios legales está sujeta a las normas deontológicas del colegio profesional correspondiente, que regulan cómo puede comunicarse un abogado. No reproducimos aquí ningún artículo concreto porque esas normas cambian y una cita equivocada te perjudicaría a ti, no a nosotros: antes de lanzar cualquier campaña revisamos contigo el código de ética de tu colegio y ajustamos los mensajes. Lo que sí podemos afirmar es que las prácticas que recomendamos —ficha de Google, contenido informativo y reseñas de clientes reales— son las más conservadoras del abanico.
Sí, si quieres captar por esas áreas. Alguien que busca «abogado laboral» y alguien que busca «abogado de familia» tienen problemas distintos, urgencias distintas y palabras distintas. Una sola página de «servicios legales» no responde bien a ninguno de los dos, y en resultados de búsqueda pierde contra estudios que sí tienen la página específica.
Pidiéndolas en el momento correcto: cuando el caso termina bien y el cliente lo acaba de saber. Montamos el circuito para que sea un mensaje breve con el enlace directo, no una petición incómoda en persona. Y se responden todas, incluidas las negativas, porque la respuesta la lee el siguiente cliente potencial.
Depende del área y de la competencia que tenga en tu ciudad, y no damos una fecha porque no la controlamos. Lo que suele moverse antes es la ficha de Google, en semanas, porque no depende de posicionar contenido nuevo. El posicionamiento orgánico de páginas nuevas es más lento y va por meses. Cualquiera que te prometa una fecha exacta te está prometiendo algo que no puede cumplir.
Con los dos. Un abogado que trabaja solo suele necesitar exactamente lo mismo que una firma, en menor escala: ficha ordenada, una web que cargue rápido y dos o tres páginas de área bien escritas. De hecho, un estudio pequeño con una sola área bien trabajada compite mejor que una firma grande con una web genérica.
Comprar bases de datos de contactos, prometer resultados de casos en la publicidad y publicar contenido que roce el consejo legal sin matices. Lo primero no funciona y molesta; lo segundo puede meterte en un problema con tu colegio; lo tercero genera consultas de gente que espera algo que no dijiste. Preferimos decir esto antes de empezar que discutirlo después.
3R Core hace marketing digital para estudios de abogados en Lima y en todo el Perú: ficha de Google, posicionamiento local por área de práctica y contenido que genera confianza antes de la primera llamada. Se cotiza con los precios publicados de la agencia —SEO S/1,800 al mes, web desde S/1,800— sin contratos forzosos.
El marketing jurídico no se parece al del resto de sectores porque la decisión es de confianza y no de precio. Quien busca un abogado llega con un plazo encima y sin saber distinguir a uno bueno de uno malo, así que elige a quien le transmite que ya resolvió un caso como el suyo.
Por eso empezamos por la ficha de Google. La mayoría de estas búsquedas son locales y urgentes y se resuelven en el mapa: la persona ve tres estudios con sus reseñas y llama. La ficha, con su categoría correcta, sus áreas de práctica como servicios y sus reseñas respondidas, reparte más llamadas que la portada de la web.
Después, una página por área de práctica. Laboral, familia, penal, civil, notarial y corporativo tienen consultas, urgencias y clientes distintos, y una sola página de «servicios legales» no compite con ninguna de ellas.
El contenido que funciona es el que responde a la urgencia: qué hacer, en qué plazo y con qué documentos. Ese lo lee alguien que necesita un abogado hoy. Un artículo general sobre la importancia del derecho laboral no lo lee nadie que esté a punto de contratar.
Sobre publicidad y normas deontológicas: la comunicación de servicios legales está sujeta a las reglas del colegio profesional correspondiente. No citamos artículos concretos porque esas normas cambian y una cita equivocada perjudicaría al estudio; antes de lanzar campañas las revisamos con el cliente. Las prácticas que recomendamos —ficha de Google, contenido informativo y reseñas reales— son las más conservadoras del abanico.
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