Mapa de medios
Identificamos publicaciones, secciones y periodistas que cubren tu sector, ordenados por relevancia para tu cliente.
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Relaciones Públicas · Prensa y reputación
Estrategia de prensa, redacción de notas, gestión de medios y respuesta ante crisis. Cobertura real, no notas pagadas disfrazadas.
Una mención en un medio con autoridad hace tres cosas que ningún anuncio hace: da credibilidad prestada, deja un enlace que sostiene el posicionamiento y permanece en los resultados de búsqueda durante años.
El error habitual es tratar la prensa como publicidad. Un periodista no publica porque tu producto sea bueno, publica porque tiene una historia con interés para su audiencia. Nuestro trabajo es encontrar esa historia dentro de tu negocio y contarla en el formato que el medio necesita.
Trabajamos con un mapa de medios ordenado por relevancia para tu comprador, no por popularidad general. Una publicación sectorial que leen doscientos decisores vale más para una empresa B2B que un titular masivo que no lee ninguno.
Qué incluye
Identificamos publicaciones, secciones y periodistas que cubren tu sector, ordenados por relevancia para tu cliente.
Buscamos dentro del negocio lo que sí es noticia: datos propios, hitos, cambios de mercado o una postura con la que se pueda discrepar.
Nota de prensa, dossier, biografías de voceros y material gráfico listo para publicar, en el formato que cada redacción pide.
Contacto, envío y seguimiento uno a uno. La cobertura se consigue en el seguimiento, no en el envío masivo.
Entrenamiento breve antes de entrevistas: mensajes clave, preguntas difíciles y qué no decir.
Protocolo de respuesta y acompañamiento cuando la conversación se vuelve en contra, con posición redactada en horas y no en días.
Cómo trabajamos
Revisamos qué aparece hoy al buscar tu marca y qué se ha publicado antes.
Definimos la narrativa y los ángulos que un medio querría publicar.
Redactamos la nota y preparamos el material de apoyo.
Enviamos, hacemos seguimiento y coordinamos entrevistas.
Entregamos el listado de menciones, su alcance y los enlaces obtenidos.
Preguntas frecuentes
En publicidad pagas el espacio y controlas el mensaje. En relaciones públicas ganas el espacio y cedes parte del control a cambio de credibilidad: el lector sabe que el medio decidió publicarlo. Esa diferencia es exactamente la que hace que una mención editorial pese más que un anuncio del mismo tamaño, y también la que explica por qué no se puede garantizar la publicación.
No, y desconfía de quien lo garantice. Lo que se garantiza es el trabajo: el mapa de medios, los ángulos, los materiales, la gestión y el seguimiento. La decisión de publicar es del medio. Cuando alguien garantiza una portada, lo que está vendiendo en realidad es un espacio pagado, que es un producto legítimo pero distinto y con mucho menos valor de credibilidad.
Más de lo que suele pensarse, pero casi nunca lo que la empresa quiere contar. No es noticia que lances un producto; sí lo es un dato propio que revele algo del mercado, una cifra de tu sector que nadie había publicado, un hito verificable, una toma de posición discutible o una historia humana concreta. Parte de nuestro trabajo consiste precisamente en encontrar eso dentro del negocio.
Sí, y por dos vías. La primera es el enlace: una mención en un medio con autoridad es de los enlaces más difíciles de conseguir y de los que más pesan. La segunda es la marca: cuando la gente empieza a buscar tu nombre después de leerte, Google interpreta esas búsquedas como una señal de entidad reconocida, y eso beneficia al posicionamiento de todo el dominio.
La primera cobertura suele llegar entre la tercera y la sexta semana, contando desde que los materiales están listos. Las relaciones públicas funcionan por acumulación: la segunda mención cuesta menos que la primera porque el periodista ya te conoce, y a partir del tercer mes empiezan a llegar solicitudes en lugar de solo salir propuestas.
Lo primero es no improvisar en caliente. Establecemos los hechos verificados, definimos quién habla y por qué canal, redactamos una posición y respondemos rápido pero una sola vez, evitando alimentar el ciclo. La mayoría de crisis empeoran no por el hecho original sino por respuestas contradictorias emitidas por varias personas en las primeras horas.
Sí. Además de la prensa peruana, gestionamos cobertura en medios de Estados Unidos y de la región, en inglés o español según el público objetivo. Para marcas que buscan entrar al mercado estadounidense, la prensa sectorial en inglés suele abrir más puertas comerciales que la prensa generalista de gran alcance.
Con menciones obtenidas, autoridad del medio, enlaces conseguidos, evolución de las búsquedas de marca y tráfico de referencia. Reportamos las cinco. La métrica de alcance estimado, que muchas agencias presentan como resultado principal, es la menos fiable de todas y no la usamos como argumento de éxito.
Las relaciones públicas son el canal que más se subestima justo cuando más falta hace. Una mención editorial en un medio con autoridad aporta credibilidad prestada, deja un enlace difícil de conseguir por otras vías y permanece visible en los resultados de búsqueda durante años, mucho después de que la campaña pagada se haya apagado.
El punto de partida no es la nota de prensa sino la historia. Un periodista publica porque tiene algo que interesa a su audiencia, no porque una empresa quiera aparecer. Por eso el trabajo empieza dentro del negocio, buscando el dato propio, el hito verificable o la postura discutible que sí merece cobertura.
El mapa de medios se ordena por relevancia comercial y no por popularidad. Para una empresa B2B, una publicación sectorial que leen doscientos decisores del rubro puede generar más oportunidades que un titular masivo. Trabajar esa distinción evita gastar esfuerzo en coberturas vistosas que no mueven el negocio.
La gestión con medios es un trabajo de seguimiento, no de envío. Preparamos los materiales que cada redacción necesita —nota, dossier, biografías, material gráfico— y hacemos el contacto uno a uno. La mayoría de coberturas se consiguen en el segundo o tercer contacto, que es exactamente donde se abandona cuando no hay un equipo detrás.
La gestión de crisis se prepara antes de necesitarla. Tener definido quién habla, por qué canal y con qué mensaje reduce el daño de forma decisiva, porque el agravante habitual de una crisis no es el hecho original sino las respuestas contradictorias emitidas en las primeras horas por personas distintas.
Si tu marca ya tiene resultados que contar pero nadie fuera de la empresa los conoce, ese es exactamente el punto donde las relaciones públicas rinden más. Conversemos sobre qué hay dentro de tu negocio que un medio querría publicar.
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