3R Core trabaja el posicionamiento en inteligencia artificial —GEO— para negocios hispanos en Estados Unidos: preparamos tu web para que ChatGPT, Perplexity, Copilot, Gemini y Claude la usen como fuente y te nombren cuando alguien pregunta por lo que vendes. Va dentro del servicio de SEO, que cuesta $500 al mes, sin contratos forzosos.
La diferencia con el SEO clásico es la unidad de trabajo: en Google se posiciona una página y en un asistente se cita un pasaje. El modelo recorta el fragmento que responde la pregunta y lo atribuye, así que una página que tarda tres párrafos en dar el dato pierde la cita aunque esté bien posicionada.
Lo primero que revisamos es el acceso. GPTBot, OAI-SearchBot, PerplexityBot, ClaudeBot y Google-Extended tienen que poder leer la web, y eso se comprueba comparando los bytes que recibe cada agente contra los de un navegador: un código 200 no prueba nada, porque un cortafuegos puede servirle una pantalla vacía al rastreador y la página completa a una persona.
Después viene la forma del texto: respuesta directa en las primeras cincuenta palabras tras cada encabezado, encabezados escritos como la pregunta que la gente teclea, secciones cortas y datos con cifra, unidad, fecha y fuente. Los asistentes citan hechos verificables, no adjetivos comerciales.
Por qué le dedicamos un servicio a esto: en nuestra propia analítica, en una ventana de noventa días, el tráfico llegado desde asistentes de IA convirtió al 12,23% frente al 4,03% del orgánico de Google. Es menos volumen y mucha más intención, porque la persona ya leyó una respuesta y entra a confirmar una decisión que casi ha tomado.
Lo que no hacemos es prometer posiciones. En un asistente no existe una posición comprobable: las respuestas varían entre usuarios, países y días. Lo que sí entregamos es un reporte mensual que separa el canal de IA del resto del tráfico y muestra qué páginas lo están recibiendo.